1. La diversidad frente a la unidad y el papel de la mujer
Uno de los postulados iniciales, defendido por Isabel Gómez Acebo, es que la diversidad de pensamientos es preferible a la unidad dogmática impuesta, ya que la unidad no puede abarcar la complejidad humana. Desde la teología feminista, se denuncia que la historia ha "invisibilizado" a las mujeres, a pesar de que en las comunidades primitivas (como la de San Juan) los papeles estaban más repartidos y existía un mayor igualitarismo.
Respecto a la Virgen María, Gómez Acebo sostiene que ha sido interpretada bajo tintes de antropología mediterránea (la mujer sumisa en casa), ignorando que en el Magníficat pronuncia el discurso más revolucionario del Nuevo Testamento. Por su parte, Antonio Piñero explica que María fue una figura casi inexistente en los primeros siglos y que su importancia creció a partir del siglo III para asimilar los cultos a las diosas paganas del Mediterráneo. Además, se discute la "virilización" de las santas: en los primeros siglos, una mujer solo podía alcanzar un pedestal espiritual si renunciaba a su materialidad (gestación y maternidad), un concepto de raíz gnóstica y platónica. Por ejemplo, muchas a través de ayuno perdían la menstruación como camino de la espiritualidad.
2. ¿Fundó Jesús el cristianismo? El gran debate
Este es el punto de mayor fricción entre los invitados. Antonio Piñero sostiene un postulado radical: Jesús no fundó el cristianismo. Según el filólogo, Jesús fue un judío profundo que anunció la llegada inminente del Reino de Dios a la tierra de Israel, pero jamás pretendió crear una religión nueva ni romper con la Ley de Moisés. El cristianismo sería, por tanto, una interpretación posterior —principalmente de Pablo de Tarso— que divinizó a Jesús y cambió la idea de salvación.
En contraste, el jesuita Pedro Miguel Lamet distingue entre la Iglesia (la institución con sus jerarquías y dogmas) y el cristianismo. Para él, Jesús sí es el fundador del espíritu cristiano, un movimiento espiritual basado en sus "palabras auténticas" y en su estilo de vida, que ha perdurado a través de los santos.
3. Eremitas: El "Yoga" y la inmortalidad del cuerpo
Isidro Juan Palacios introduce un tema fascinante y poco conocido en Occidente: los padres del yermo o eremitas. Su postulado central es que el cristianismo primitivo no solo buscaba la inmortalidad del alma, sino la inmortalidad del cuerpo a través de la divinización. Estos monjes desarrollaron técnicas de meditación asombrosamente similares a las orientales para cumplir el mandato de San Pablo:
- Oración monológica: El uso de un "mantra" (el nombre de Jesús) repetido al ritmo del corazón y la respiración.
- Técnicas físicas: Control de la respiración (pranayama), posturas (asanas) y la búsqueda del "Jara" o centro abdominal para instalar la oración en el corazón.
- Atletas de la fe: El ayuno y la disciplina no buscaban "machacar" el cuerpo, sino embellecerlo y sanarlo para convertirlo en un receptáculo de lo divino.
4. Cristianismos derrotados y el misterio histórico
Piñero explica que en los inicios no había un solo cristianismo, sino múltiples visiones (hebreos vs. helenos). Los "cristianismos derrotados" (como el arrianismo o el gnosticismo) fueron aquellas versiones que perdieron la batalla política y teológica frente al modelo de Pablo de Tarso. El concepto de herejía originalmente no era un insulto, sino que significaba "elección".
Sobre la historicidad de Jesús, se menciona la postura de Michel Onfray, quien sugiere que los evangelios son "performativos" (el lenguaje crea la verdad en lugar de describirla). Piñero defiende que Jesús existió porque los evangelios contienen datos que "dan dolor de cabeza" a la teología (como su bautismo por Juan o su ignorancia sobre el fin del mundo); si hubieran sido una pura invención, habrían creado un personaje perfecto y sin contradicciones.
5. Libros recomendados en el programa
Los invitados presentan y discuten las siguientes obras:
- La mujer en los orígenes del cristianismo (Coordinado por Isabel Gómez Acebo): Un estudio sobre el pensamiento femenino y la teología feminista.
- Los cristianismos derrotados (Antonio Piñero): Ganador del premio Finisterre, analiza las corrientes cristianas que no prosperaron.
- El retrato: imago hominis (Pedro Miguel Lamet): Una novela histórica que busca reconstruir el rostro de Jesús basándose en la arqueología y los testigos de la época.
- Arrupe: testigo del siglo XX, profeta del XXI (Pedro Miguel Lamet): Biografía del que fuera General de los Jesuitas, un hombre marcado por su experiencia en Japón.
- Eremitas: las enseñanzas de los padres del desierto (Isidro Juan Palacios): Sobre las técnicas de espiritualidad y meditación de los anacoretas orientales.
- Tratado de ateología (Michel Onfray): Citado por Dragó para cuestionar la historicidad de los textos sagrados.