La frontera de Ceuta: el uso de las personas como arma política por parte de Marruecos

La frontera de la ciudad autónoma de Ceuta se ha transformado en uno de los escenarios más evidentes de las denominadas estrategias híbridas o de «zona gris», donde el fenómeno migratorio desborda su cauce humanitario para convertirse en un instrumento de presión geopolítica. En este enclave, la movilización o el desbordamiento masivo de personas hacia territorio español no responde únicamente a la desesperación económica subyacente en el continente africano, sino a una calculada instrumentalización por parte del Reino de Marruecos. Al utilizar el flujo humano como un arma política asimétrica, Rabat ha descubierto un mecanismo sumamente efectivo para influir en las decisiones soberanas de España y de la Unión Europea sin necesidad de recurrir a un conflicto militar convencional. Cada vez que sucede, en ausencia de una respuesta diplomática fuerte y decida por parte de España, Marruecos se siente más fuerte, y la próxima vez será más grave.

La mecánica de esta coerción diplomática se fundamenta en la manipulación deliberada del grifo fronterizo en función del clima político del momento. Históricamente, cada vez que han surgido discrepancias respecto al estatus del Sáhara Occidental, decisiones judiciales sobre acuerdos comerciales, se ha acogido a algún líder saharaui o por desavenencias en materia de política exterior, la vigilancia policial en el lado marroquí se ha relajado de forma repentina. Esta apertura condicional no es un fallo operativo casual, sino una táctica orientada a generar crisis humanitarias instantáneas en el suelo ceutí (o de Melilla), forzando a Madrid a negociar bajo una situación de emergencia social y mediática que pone a prueba la capacidad de respuesta de las instituciones españolas.

El aspecto más dramático de este uso instrumental de las fronteras radica en su profundo impacto humano y ético, al poner en riesgo la vida de miles de personas, entre ellas numerosos menores de edad. Los ciudadanos marroquíes y subsaharianos son empujados indirectamente a cruzar espigones marítimos en condiciones de extrema peligrosidad para servir como un peón negociador. Esta dinámica sitúa a España y a la propia ciudad de Ceuta en un cruel dilema operativo, donde la obligación legal y moral de socorrer a las personas vulnerables entra en colapso con el imperativo de seguridad nacional y la necesidad de proteger la integridad territorial ante una entrada masiva e irregular, muy cercana a una invasión física.

En última instancia, lo sucedido en Ceuta evidencia la enorme vulnerabilidad estratégica que supone externalizar el control de las fronteras comunitarias en un socio impredecible y no democrático. Para la Unión Europea, no se trata únicamente de un dilema bilateral hispano-marroquí, sino de un desafío directo a la seguridad del espacio Schengen frente a tácticas que distorsionan el Derecho Internacional. Neutralizar esta forma de chantaje geopolítico exige abandonar las respuestas puramente coyunturales y construir una política exterior europea firme, capaz de responder con cohesión ante la instrumentalización de vidas humanas sin renunciar a la protección de los derechos fundamentales. Mientras tanto, la propia UE y España riega con millones de euros a un régimen casi feudal.

Pendiente de ver: En la boca del miedo (1994) de John Carpenter

En la boca del miedo (In the Mouth of Madness, 1994) es una de las obras más aclamadas del director John Carpenter y la entrega final de su llamada «Trilogía del Apocalipsis» (junto con La cosa y El príncipe de las tinieblas).

La historia arranca en un hospital psiquiátrico, donde el investigador de fraudes de seguros John Trent (Sam Neill) se encuentra ingresado y aislado del mundo exterior. A través de sus recuerdos, la película nos traslada al inicio de su investigación. Trent es un profesional frío, cínico e inquebrantable en su fe por la lógica y el sentido común, cuya especialidad es desenmascarar estafas comerciales.

Su vida cambia cuando la editorial Arcane Books lo contrata para resolver un caso insólito: Sutter Cane (Jürgen Prochnow), el autor de terror más vendido y famoso del planeta —cuyo impacto cultural supera al del propio Stephen King—, ha desaparecido sin dejar rastro justo antes de entregar el manuscrito de su esperadísima novela, En la boca del miedo. Para colmo, la lectura de los libros de Cane parece estar provocando brotes de locura masiva, paranoia y comportamientos violentos entre sus lectores más acérrimos.

Acompañado por Linda Styles (Julie Carmen), la editora de Cane, Trent emprende un viaje para localizar al escritor. Guiándose por una extraña anomalía en las portadas de los libros del autor, Trent deduce que Cane se oculta en un lugar llamado Hobb's End, un pintoresco e idílico pueblo de Nueva Inglaterra que, teóricamente, solo existía como una localización ficticia creada en la imaginación del propio novelista.

Para sorpresa y desconcierto de Trent, tras un extraño viaje por carreteras nocturnas, la pareja logra encontrar el pueblo en el mapa y llegar a él. Sin embargo, Hobb's End no es el refugio apacible que aparenta en la superficie: los edificios, los habitantes y los rincones de la villa coinciden de forma milimétrica con los escenarios descritos en las sangrientas historias de terror de Cane.

A partir de su llegada a Hobb's End, la trama abandona la investigación detectivesca convencional para adentrarse en el terreno del terror cósmico y la meta-ficción. Conforme Trent intenta mantener su postura racionalista insistiendo en que todo se trata de una elaborada campaña de marketing o una alucinación colectiva, el tejido mismo de la realidad empieza a desmoronarse a su alrededor.

El pueblo se transforma en una pesadilla donde el tiempo y el espacio parecen distorsionarse. Trent descubre que el verdadero poder de las novelas de Sutter Cane no reside simplemente en asustar al lector, sino en algo mucho más oscuro: sus relatos actúan como un puente o canalizador que permite a monstruosas entidades ancestrales romper las barreras de nuestra dimensión y reclamar la Tierra.

El núcleo dramático de la película se centra en la desesperada lucha de John Trent por aferrarse a su propia cordura. Como espectador, asistimos a la tragedia de un hombre que descubre que sus pensamientos, sus acciones e incluso sus decisiones supuestamente libres podrían no ser más que líneas ya escritas en el manuscrito del escritor.

En la boca del miedo plantea una inquietante pregunta existencial: ¿qué ocurre con el mundo si la frontera entre lo real y la ficción desaparece por completo y el destino de la humanidad queda a merced de la imaginación de un loco?

Listado de personajes de La Isla del Tesoro de Robert Louis Stevenson

  • Jim Hawkins

    Rol: Protagonista y narrador principal de la novela.

    Descripción: Un joven sensato, valiente y observador, hijo de los dueños de la posada Almirante Benbow. Su curiosidad y astucia lo llevan a descubrir el mapa del tesoro del Capitán Flint. A lo largo del viaje, Jim pasa de ser un niño inexperto a un joven maduro capaz de tomar decisiones cruciales para la supervivencia de la expedición.

  • Long John Silver («El Largo»)

    Rol: Antagonista principal.

    Descripción: El cocinero de a bordo de la Hispaniola y antiguo contramaestre del Capitán Flint. Es un pirata con una sola pierna (usa muleta) que destaca por su enorme carisma, inteligencia y ambigüedad moral. Capaz de mostrar un afecto genuino hacia Jim mientras planea un motín sangriento, es uno de los antihéroes más complejos de la literatura universal.

  • Capitán Alexander Smollett

    Rol: Comandante de la Hispaniola.

    Descripción: Un marino profesional, estricto, incorruptible y con un agudo sentido del deber. Sospecha de la tripulación desde el primer momento y demuestra una gran capacidad táctica y liderazgo militar cuando estalla el conflicto en la isla.

  • Doctor David Livesey

    Rol: Médico de la expedición y magistrado local.

    Descripción: Un hombre inteligente, sereno y de férrea moral. Asume la narración de la historia en varios capítulos durante la ausencia de Jim. Su valentía en combate y su sentido de la ética (atiende médicamente tanto a los leales como a los piratas heridos) lo convierten en uno de los pilares del grupo leal.

  • Caballero John Trelawney (Squire)

    Rol: Financiero de la expedición.

    Descripción: Un aristócrata local adinerado, impulsivo y algo peco de ingenuo. Es quien financia el viaje y compra la Hispaniola, pero su incapacidad para guardar secretos permite que Silver y sus piratas se infiltren en la tripulación como marineros contratados.

  • Ben Gunn

    Rol: Antiguo pirata de la banda de Flint.

    Descripción: Abandonado solo en la isla tres años antes del inicio de la novela. Aunque el aislamiento lo ha dejado algo trastornado y obsesionado con el queso, su conocimiento de la isla y el hallazgo previo del tesoro resultan determinantes para el desenlace.

  • Billy Bones

    Rol: El viejo marinero de la posada.

    Descripción: Antiguo primer oficial del Capitán Flint. Se aloja en la posada del padre de Jim aterrorizado por la llegada de sus antiguos camaradas. Su muerte tras recibir la «mancha negra» desencadena la trama al dejar el mapa del tesoro en su cofre.

  • El Ciego Pew

    Rol: Pirata mendigo.

    Descripción: Un pirata ciego, despiadado y siniestro que acude a la posada para entregar la «mancha negra» (sentencia de muerte de la hermandad pirata) a Billy Bones.

  • Israel Hands

    Rol: Pirata y timonel de la Hispaniola.

    Descripción: Antiguo artillero de Flint y hombre de confianza de Silver en el barco. Peligroso y traicionero, protagoniza un tenso y memorable enfrentamiento contra Jim a bordo de la nave.

  • Perro Negro (Black Dog)

    Rol: Pirata.

    Descripción: Uno de los antiguos compinches de Flint que acude a buscar a Billy Bones a la posada, desencadenando los primeros enfrentamientos de la historia.

 


ICONA: el legado de una España que aprendió a conservar sus bosques

Hablar del Instituto para la Conservación de la Naturaleza (ICONA) supone adentrarse en uno de los capítulos más importantes de la historia ambiental de España. Creado en 1971 como organismo dependiente del Ministerio de Agricultura, sustituyó a la antigua Dirección General de Montes con el propósito de unificar la política forestal, la conservación de los espacios naturales, la lucha contra la erosión, la restauración hidrológico-forestal y la protección de la fauna. Durante dos décadas, hasta que la descentralización autonómica fue absorbiendo la mayor parte de sus competencias y el organismo desapareció en los años noventa, el ICONA dejó una huella profunda en el paisaje español.

Su labor fue inmensa y, en muchos aspectos, transformadora. El ICONA impulsó la declaración y gestión de numerosos espacios protegidos, promovió programas de conservación de especies amenazadas y desarrolló una política forestal ambiciosa en un país donde buena parte de las montañas sufrían una intensa degradación provocada por siglos de sobreexplotación. Millones de árboles fueron plantados bajo sus planes de repoblación, se construyeron infraestructuras para la prevención de incendios y se recuperaron cuencas hidrográficas especialmente vulnerables a la erosión. Muchas de las masas forestales que hoy consideramos parte natural del paisaje español son, en realidad, fruto de aquellas campañas emprendidas por ingenieros y técnicos del ICONA durante las décadas de 1970 y 1980.

No obstante, el balance del organismo no está exento de controversia. Las grandes repoblaciones forestales recurrieron con frecuencia a especies de crecimiento rápido, como distintos tipos de pinos, sin atender siempre a la diversidad ecológica de los ecosistemas originales. Del mismo modo, algunas actuaciones respondían a una concepción muy tecnocrática del territorio, donde la gestión forestal primaba sobre la realidad social de las comunidades rurales. En determinadas zonas, la creación de montes públicos o espacios protegidos implicó restricciones tradicionales de uso e incluso favoreció procesos de despoblación que todavía hoy forman parte del debate sobre la conservación de la naturaleza en España.

Sin embargo, juzgar al ICONA únicamente desde la sensibilidad ambiental del siglo XXI sería cometer una injusticia histórica. Fue una institución hija de su tiempo, pero también extraordinariamente avanzada en muchos aspectos. Cuando conceptos como biodiversidad o gestión forestal apenas habían penetrado en el discurso político, el ICONA ya trabajaba en la restauración de bosques, la protección de la fauna silvestre y la ordenación racional del territorio. Su desaparición no supuso el fin de su influencia, ya que buena parte de las políticas actuales de conservación, así como numerosos parques nacionales y espacios naturales protegidos, descansan sobre la experiencia técnica y administrativa acumulada por aquel organismo. El paisaje forestal de la España contemporánea, con todas sus virtudes y contradicciones, no puede entenderse sin el legado del ICONA, una institución que contribuyó decisivamente a que el país comenzara a contemplar la naturaleza no solo como un recurso económico, sino también como un patrimonio común que debía ser preservado para las generaciones futuras.

Comunismo vs socialismo ¿Cuál es la diferencia?

Una de las principales dificultades para comprender la diferencia entre socialismo y comunismo radica en que estos conceptos no significan exactamente lo mismo en la teoría de Karl Marx que en la experiencia histórica del siglo XX. Buena parte de la confusión se debe a que los partidos comunistas utilizaron ambos términos de una forma distinta a la planteada originalmente por Marx. En realidad, el filósofo alemán dedicó la mayor parte de su obra al análisis del funcionamiento del capitalismo y apenas describió con detalle cómo sería la sociedad futura. No obstante, en Crítica del Programa de Gotha (1875) distinguió dos etapas tras una revolución proletaria: una fase inicial o "fase inferior del comunismo", que posteriormente se identificó con el socialismo, y una fase superior, el comunismo propiamente dicho. Según Marx, el socialismo constituía una etapa de transición hacia una sociedad plenamente comunista. Durante este periodo, los medios de producción —como fábricas, tierras o minas— pasarían a ser de propiedad colectiva, mientras que la propiedad de los bienes personales no desaparecería necesariamente. El Estado seguiría existiendo, aunque con un carácter transitorio, como instrumento de la clase trabajadora para organizar la nueva sociedad. La distribución de la riqueza se realizaría en función del trabajo aportado, por lo que todavía persistirían ciertas desigualdades heredadas del capitalismo. Solo en una segunda etapa, el comunismo, desaparecerían tanto las clases sociales como el Estado, la producción alcanzaría un nivel de abundancia suficiente para satisfacer las necesidades de toda la población y se aplicaría el principio formulado por Marx: «De cada cual según su capacidad, a cada cual según sus necesidades».

La evolución histórica fue, sin embargo, muy diferente de este planteamiento teórico. Ningún país que se autodenominó comunista o socialista afirmó haber alcanzado la fase final descrita por Marx; todos sostuvieron que se encontraban construyendo el socialismo como paso previo al comunismo. Así ocurrió en la Unión Soviética, la República Popular China o en Cuba, cuyos sistemas políticos se definían oficialmente como socialistas. En todos ellos existieron Estados muy fuertes, economías planificadas, amplios sectores productivos bajo propiedad estatal, partidos únicos y restricciones significativas a las libertades políticas y a la propiedad privada. En consecuencia, nunca llegó a materializarse la sociedad sin Estado y sin clases que Marx había imaginado como objetivo final.

Las diferencias entre la teoría y la práctica han dado lugar a interpretaciones muy diversas. Desde una perspectiva marxista, estos países no alcanzaron el comunismo porque las condiciones económicas y sociales necesarias nunca llegaron a darse y porque afrontaron conflictos, aislamiento internacional y fuertes presiones externas. Por el contrario, las interpretaciones liberales sostienen que la concentración del poder económico y político en el Estado tiende a generar pérdida de libertades e ineficiencias económicas. Otras corrientes socialistas, como la socialdemocracia, concluyeron que era posible perseguir mayores niveles de igualdad y protección social sin eliminar la economía de mercado ni el pluralismo político. En definitiva, mientras que para Marx el comunismo representaba el objetivo final y el socialismo una etapa transitoria hacia él, en la historia del siglo XX los denominados «Estados comunistas» fueron, en realidad, Estados que se definían como socialistas y que afirmaban estar construyendo un comunismo que nunca declararon haber alcanzado.

Automóviles de cine I: Plymouth Valiant de 1971

El Plymouth Valiant de 1971 ocupaba un lugar muy definido en el mercado estadounidense. Era un automóvil concebido para la clase media, ya que era fiable, económico de mantener y carente de cualquier pretensión deportiva o lujosa. Equipado habitualmente con el célebre motor de seis cilindros en línea Slant Six, de 3,7 litros, y una transmisión automática TorqueFlite de tres velocidades, ofrecía una conducción cómoda y una robustez mecánica casi legendaria. Su precio, cercano a los 2.400 dólares de la época, lo situaba al alcance de una familia trabajadora o de un profesional de ingresos medios, convirtiéndolo en uno de los vehículos más representativos de la Norteamérica de comienzos de los años setenta. Más allá de sus especificaciones técnicas, el Valiant simbolizaba una forma de entender la prosperidad estadounidense. Durante las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial, millones de familias habían accedido por primera vez a una vivienda en los suburbios y a un automóvil propio, elemento indispensable para desplazarse al trabajo y desarrollar una vida cotidiana marcada por las largas distancias. El coche dejaba de ser un lujo para convertirse en una herramienta de movilidad y en un signo de estabilidad económica. En ese contexto, el Plymouth Valiant representaba al ciudadano medio. Su dueño buscaba disponer de un vehículo honesto, resistente y asequible que cumpliera con eficacia su cometido.

Esta elección adquiere un profundo significado en El diablo sobre ruedas (Duel, 1971). Steven Spielberg podría haber colocado a su protagonista al volante de un potente deportivo o de una gran berlina, pero optó deliberadamente por un automóvil corriente. David Mann, el protagonista de la cinta, no es un héroe de acción, sino un vendedor cualquiera que conduce el mismo coche que podían tener miles de estadounidenses. Esa normalidad convierte la historia en algo inquietantemente verosímil, ya que cualquiera podría ocupar su lugar. El contraste entre el modesto Valiant, ligero y relativamente poco potente, y el inmenso camión Peterbilt que lo acosa durante toda la película acentúa la sensación de vulnerabilidad y desamparo del protagonista. El automóvil termina convirtiéndose así en un recurso narrativo de primer orden. Su escasa potencia, su aspecto discreto y su condición de vehículo cotidiano refuerzan la tensión dramática, ya que el espectador comprende que el protagonista no dispone de ninguna ventaja mecánica para escapar. El Valiant deja de ser un simple medio de transporte y pasa a representar al individuo corriente enfrentado a una fuerza desproporcionada e irracional. En buena medida, esa inteligente elección explica por qué El diablo sobre ruedas sigue siendo considerada una de las películas de suspense más eficaces de la historia: el miedo nace precisamente de la absoluta normalidad de su protagonista y del coche que conduce.



Las cinco mejores películas de ciencia-ficción del S. XXI para ChatGPT

Hijo de los hombres (Children of Men, 2006)

Director: Alfonso Cuarón

Ambientada en un futuro cercano, la humanidad se enfrenta a una crisis sin precedentes: han pasado casi dos décadas desde el nacimiento del último niño y nadie sabe por qué las personas han dejado de ser fértiles. Mientras la sociedad se desmorona entre guerras, autoritarismo y crisis migratorias, Theo Faron, un antiguo activista convertido en funcionario desencantado, recibe la misión de ayudar a una joven refugiada cuyo destino podría cambiar el futuro de la humanidad. La película combina acción, drama y ciencia ficción para reflexionar sobre la esperanza, el miedo, la inmigración y la capacidad de las personas para conservar la humanidad en tiempos de desesperación.

La llegada (Arrival, 2016)

Director: Denis Villeneuve

Doce enormes naves extraterrestres aparecen simultáneamente en distintos puntos del planeta. Para evitar un conflicto internacional y comprender las intenciones de los visitantes, el ejército estadounidense recluta a Louise Banks, una prestigiosa lingüista, y al físico Ian Donnelly. A medida que Louise intenta descifrar el complejo lenguaje de los extraterrestres, descubre que la comunicación puede alterar la forma en que los seres humanos entienden el tiempo y la realidad. Más que una historia de invasiones alienígenas, es una película sobre el lenguaje, la memoria, las decisiones y el valor de la experiencia humana.

Moon (2009)

Director: Duncan Jones

Sam Bell trabaja completamente solo en una base minera situada en la Luna, donde supervisa la extracción de un recurso energético esencial para la Tierra. Su contrato dura tres años y está a pocos días de finalizar, acompañado únicamente por un ordenador de inteligencia artificial llamado GERTY. Tras un accidente, Sam comienza a descubrir que las cosas en la base no son exactamente como creía y empieza a cuestionarse quién es realmente y cuál ha sido el verdadero propósito de su misión. Es una película íntima de ciencia ficción que explora la identidad, la soledad, la ética empresarial y la naturaleza de la conciencia.

Blade Runner 2049 (2017)

Director: Denis Villeneuve

Treinta años después de los acontecimientos de Blade Runner, el agente K, un blade runner encargado de localizar y retirar replicantes ilegales, descubre una pista que podría alterar profundamente el equilibrio entre humanos y replicantes. Su investigación lo lleva a buscar a Rick Deckard, desaparecido desde hace décadas, mientras va descubriendo secretos relacionados con el origen y el futuro de los seres artificiales. Visualmente espectacular y de ritmo pausado, la película desarrolla temas como la identidad, la memoria, la libertad, el alma y el significado de ser humano.

Ex Machina (2014)

Director: Alex Garland

Caleb, un joven programador, gana un concurso para pasar unos días en la aislada residencia de Nathan, el brillante y excéntrico fundador de una poderosa empresa tecnológica. Allí descubre que ha sido elegido para participar en un experimento extraordinario: evaluar la inteligencia y la conciencia de Ava, un robot humanoide dotado de una sofisticada inteligencia artificial. A medida que Caleb interactúa con Ava, las relaciones entre los tres personajes se vuelven cada vez más complejas y ambiguas, planteando preguntas sobre la conciencia, la manipulación, el poder y los límites de la inteligencia artificial.

En conjunto

  • Hijo de los hombres: el colapso social y la esperanza.

  • La llegada: el lenguaje, el tiempo y la comunicación.

  • Moon: la identidad y la ética de la tecnología.

  • Blade Runner 2049: qué significa ser humano.

  • Ex Machina: la inteligencia artificial, la conciencia y la manipulación.

Listado de escritores por explorar


AutorGénero destacadoObras fundamentales
Alessandro BariccoNovela literaria, ficción contemporáneaSeda, Océano mar
Blake CrouchCiencia ficción, thriller tecnológicoMateria oscura, Recursión
Claudia RankinePoesía, ensayo, literatura híbridaCitizen: An American Lyric, Just Us
Colson WhiteheadNovela contemporánea, ficción históricaEl ferrocarril subterráneo, Los chicos de la Nickel
Dino BuzzatiLiteratura fantástica, existencialismoEl desierto de los tártaros, Sesenta relatos
Don CarpenterRealismo estadounidenseHard Rain Falling, The Class of '49
Emily St. John MandelCiencia ficción literaria, ficción especulativaEstación Once, El mar de la tranquilidad
Eudora WeltyRelato, literatura sureña estadounidenseLa hija del optimista, Las manzanas de oro
George SaundersRelato, sátira, ficción literariaLincoln en el Bardo, Diez de diciembre
Gillian FlynnThriller psicológico, novela negraPerdida, Heridas abiertas
Ian McEwanNovela literaria contemporáneaExpiación, Sábado
Jim ThompsonNovela negra (hard-boiled, noir)El asesino dentro de mí, 1280 almas
Joseph HellerSátira, novela bélicaTrampa-22, Algo pasó
Juan Gómez-JuradoThriller, suspenseReina Roja, Loba Negra
Larry McMurtryWestern moderno, realismo estadounidensePaloma Solitaria, La última película
Maggie NelsonEnsayo, autobiografía, literatura híbridaLos argonautas, Bluets
Marlon JamesNovela histórica, ficción contemporáneaBreve historia de siete asesinatos, Leopardo Negro, Lobo Rojo
Marilynne RobinsonNovela literaria, espiritualidadGilead, Housekeeping (Vida hogareña)
Min Jin LeeSaga familiar, ficción históricaPachinko, Free Food for Millionaires
Patrick Radden KeefeNo ficción narrativa, periodismo de investigaciónNo digas nada, El imperio del dolor
Paul BeattySátira, novela contemporáneaEl vendido (The Sellout), White Boy Shuffle
Percival EverettFicción literaria, sátiraJames, Erasure
Richard FordRealismo contemporáneoEl periodista deportivo, El día de la Independencia
Richard MorganCiencia ficción, cyberpunkCarbono alterado, Broken Angels
Richard PowersNovela literaria, ciencia y naturalezaEl clamor de los bosques (The Overstory), Orfeo
Ted ChiangCiencia ficción, relatoLa historia de tu vida y otros relatos, Exhalación
Tony JudtHistoria, ensayoPostguerra, Pensar el siglo XX
W. G. SebaldNovela híbrida, memoria, ensayoAusterlitz, Los anillos de Saturno
William FaulknerLiteratura sureña, modernismoEl ruido y la furia, Mientras agonizo
Yukio MishimaNovela literaria, existencialismoEl pabellón de oro, Confesiones de una máscara
Zadie SmithNovela contemporáneaDientes blancos, Sobre la belleza



Libros de ciencia ficción pendientes de lectura

  • Estación Once de Emily St. John Mandel
  • Las hormigas de Bernard Werber
  • El marciano de Andy Weir
  • Herederos del tiempo de Adrian Tcharkovsky
  • Los desposeídos de Ursula K. Le Guin
  • El problema de los tres cuerpos de Cixin Liu
  • Mickey 7 de Edward Ashton
  • La noche roja de León Arsenal


Seis lecturas adecuadas para el verano

  1. Música para camaleones de Truman Capote
  2. El señor de las moscas de William Golding
  3. El verano en el que mi madre tuvo los ojos verdes de Tatiana Tibuleac
  4. Wilt de Tom Sharpe
  5. El fin de la infancia de Arthur C. Clarke
  6. Tres enigmas para la organización de Eduardo Mendoza