Las Grietas del Sistema Internacional - El Viejo topo TV. Resumen

 “Las grietas del Sistema Internacional” debate de El viejo Topo TV en el que se trata la transición hacia un nuevo orden mundial. El debate se articula en torno a la obsolescencia de las instituciones creadas tras la Segunda Guerra Mundial por EE.UU. y el surgimiento actual de nuevas alianzas en Asia y el Sur Global. Aquí el resumen principal de los tres intervinientes en el programa.

1. José Antonio Zorrilla: La obsolescencia de la hegemonía estadounidense

Zorrilla inicia su intervención subrayando que el sistema hegemónico actual fue diseñado por Estados Unidos en 1945, en un contexto que ya no existe. En aquel entonces, la arquitectura de las Naciones Unidas contaba con apenas 50 estados; India y China no tenían un peso relevante en el tablero internacional, y la mayor parte de África y el Sudeste Asiático eran territorios coloniales. En ese periodo, era natural que Estados Unidos proyectara su poder sobre una Europa devastada por la guerra para protegerla de un sistema alternativo como el de la Unión Soviética. Aquí destaca la idea de un sistema alternativo al capitalismo liberal, es decir el socialismo.

Sin embargo, Zorrilla destaca que el mundo actual cuenta con 190 países y nuevos actores de gran peso que ya no obedecen las directrices de Washington. Menciona específicamente a la India, que ha rechazado sancionar a Rusia y ha criticado la doble moral europea, señalando que los problemas de Europa no siempre son los problemas del mundo.

Los puntos clave de su postura incluyen:

  • Resistencia al cambio: Estados Unidos muestra una resistencia “numantina” a adaptar las cuotas de poder en instituciones como el Fondo Monetario Internacional (FMI) a la realidad económica actual, donde el PIB de China es significativamente superior al de otros miembros tradicionales.
  • Alternativas institucionales: Ante la negativa de reforma, han surgido entidades como el Banco de Infraestructuras del Pacífico, que ya gestiona más negocio y créditos que el propio Banco Mundial.
  • Los BRICS y el nuevo orden: Zorrilla afirma que los BRICS ya superan al G7 en producto interior bruto. Describe este momento como el nacimiento de un nuevo orden, una metáfora donde “el niño ya tiene la cabeza fuera”, aunque advierte del peligro de que la transición sea violenta debido a la existencia de armas nucleares y la postura existencial de Rusia. Rusia es esencial para la cultura mundial.
  • Crisis interna de EE. UU.: Describe a Estados Unidos como un país en un “caos indescriptible”, que mantiene un gasto militar desproporcionado (40% del total mundial) y cientos de bases militares, pero que irónicamente no tiene capacidad para suministrar suficiente munición a Ucrania.

2. Ramón Franquesa: El colapso del modelo financiero y el fin de la estrategia de división

Ramón Franquesa complementa la visión de Zorrilla centrándose en el agotamiento del modelo económico y estratégico de Estados Unidos. Explica que en 1945, EE. UU. ostentaba el 80% del PIB mundial, lo que le permitió crear una arquitectura financiera (FMI y Banco Mundial) a su medida para evitar una depresión interna y reconstruir a sus aliados.

Su análisis se divide en tres ejes fundamentales:

A. El privilegio del dólar y la deuda: Estados Unidos se ha acostumbrado a vivir por encima de sus posibilidades gracias al privilegio de emitir la moneda de reserva internacional. Ramón señala que el propio Estado estadounidense, a través de la Reserva Federal, adquiere cerca del 25% de sus propios bonos del tesoro, calificándolo como “hacerse trampas al solitario”. El uso de este poder financiero para obstruir el desarrollo ajeno ha acelerado el fin de este sistema.

B. El fracaso de la división geopolítica: Históricamente, Estados Unidos mantuvo su dominio provocando conflictos entre terceros países para actuar como árbitro mundial, siendo la maniobra de Kissinger para enfrentar a China y la URSS el ejemplo más claro. Sin embargo, la reciente cumbre en Tianjin certifica la “defunción” de esta estrategia. Países con conflictos históricos, como India y China, han comprendido que el adversario externo busca impedir su desarrollo compartido y han optado por sentarse a negociar y crear una arquitectura financiera que prescinda del dólar.

C. Desarrollo compartido frente a especulación: Ramón critica la ineficacia del FMI y el Banco Mundial, citando el ejemplo de los créditos a Argentina, que solo sirvieron para la especulación financiera sin dejar infraestructuras reales. En contraste, el nuevo modelo asiático apuesta por ferrocarriles, vías marítimas y cooperación tecnológica. Para Ramón, la madurez de estos países para resolver conflictos (como la disputa fronteriza en el Himalaya sin usar armas de fuego) ofrece una esperanza de paz frente a lo que él denomina la “cizaña” externa.

3. Augusto Zamora: Un cambio sistémico y multipolar

Augusto Zamora ofrece la perspectiva más estructural, afirmando que no estamos ante un simple relevo de potencias, sino ante un cambio de modelo económico, político, social y militar que pone fin a más de 500 años de hegemonía occidental.

Los pilares de su intervención son:

  • El ascenso de Asia-Pacífico: El nuevo orden global se construirá desde Asia, sustituyendo las instituciones de la posguerra por otras acordes a la realidad actual. Zamora destaca que el mundo ya es económicamente multipolar, con China como primera economía por paridad adquisitiva, India como tercera y Rusia como cuarta.
  • El fracaso del proyecto unipolar: Tras la caída de la Unión Soviética, Estados Unidos intentó remodelar el mundo a su imagen mediante guerras en Yugoslavia, Irak, Afganistán, Libia y Siria. Este proyecto fracasó estrepitosamente, disparando la deuda de EE. UU. y provocando su declive industrial.
  • La periferia europea: Zamora sostiene que la Unión Europea y Estados Unidos han pasado a ser la periferia, mientras que el núcleo de la industria mundial se concentra en el arco que va desde la península coreana hasta la India, con China como pivote.
  • Resistencia atlantista y riesgo de guerra: El “atlantismo” se opone a este cambio sistémico con “uñas y dientes”. Zamora interpreta la guerra en Ucrania y las tensiones con China como intentos de frenar este proceso. Advierte que nos encontramos en un periodo similar a la “paz armada” (1871-1914), donde las potencias se arman mientras hablan de paz. De no cambiar el rumbo de Occidente, considera que un enfrentamiento bélico dramático por el dominio de Asia-Pacífico será casi inevitable en la próxima década.

Conclusión y síntesis de posturas

En resumen, las fuentes presentan una visión unánime sobre la decadencia del orden liderado por Estados Unidos, aunque cada ponente enfatiza un aspecto distinto: Zorrilla se enfoca en la rigidez institucional y el caos interno de EE. UU.; Ramón Franquesa destaca el agotamiento del modelo financiero basado en el dólar y la nueva madurez diplomática de las potencias asiáticas; y Zamora define el proceso como un cambio civilizatorio de largo alcance que marca el fin de la era occidental.

El consenso general es que el mundo ya es económicamente multipolar y que la lucha actual es para que también lo sea políticamente. La gran incógnita compartida es si este nuevo orden terminará de nacer de forma pacífica o si la resistencia de las potencias tradicionales llevará a un conflicto global sin precedentes.